mamada bestial de mi vecina.

mamada bestial de mi vecina.
Esto paso en el lapso de aquel fin de semana.
Antes de cenar tenía que ducharme el sudor corría por mi cuerpo y mi pecho aún no se había calmado, trate de levantar del sofá en el que permanecía sentado completamente desnudo y aún con nuestros fluidos mesclados bajando por mis muslos, pero estába tan cansado que apenas pude ponerme de pie, mis brazos aún temblaban, y podía ver que Sandra estaba tan sudorosa. Como yo.
Puedo…Bañarme— dudé, mientras ella con la ropa medio arreglada se movía en la cocina,
Si está al final del pasillo respondió sin mirarme mientras el sonido del grifo llenaba de un leve rumor la cocina.
Mi erección había cedido pero mi pecho aún palpitaba bajo el agua tibia de la regadera, el calor húmedo y reconfortante se extendió por cuerpo mojado, bajo en chorro de agua que golpeaba mi glande
Mientras me enjabonaba, un cesto de tapa de madera llamo mi atención, tenía rejas así que veía el contenido en el había ropa, pensé que era tal ves el mismo vestido verde que Sandra había usado en la tarde pero cuando estába por abrir la tapa, ella tocó la puerta que se abrió de par en par segundos después.
Necesitas algo— preguntó, jugando con una toalla entre los dedos largo s y finos que caía entre sus pechos estrechándose en su entrepierna y pegándose entre su muslos a sus labios vaginales.
No puede responder y solo que me quedé mirando su cuerpo.
Ya la había visto desnuda muchas veces pero en esta ocasión su cuerpo estaba bañado por la suave brisa de la regadera que rápidamente lo humedecía, y sus tetas mojadas brillaban mientras se balanceaban al entrar bajo el chorro de la ducha.
Pude escuchas claramente sus pies tocando el piso mojado y deslizándose a mi espalda, cuando su mano toco mi hombro, una descarga de adrenalina me golpeó llenando de energía mi creciente pija.
Ella comenzó a enjabonar mi espalda, tocando cuánta piel podía pero sin llegar a pasar la línea de mis nalgas, bajaba la mano lentamente con largos sensuales movimientos que rodeaban sobre mis costados, el dorso desnudo de sus manos acariciaba el arco de mis cosillas mientras ella me miraba atentamente la espalda, mojando sus dedos en el chorro de agua.
Yo estaba de frente a la regadera y el agua caía en mi Cabeza y se pegaba a mi piel como una fina membrana cubriéndome completamente.
Ella movía sus manos por toda mí espalda bajando su manos, marcando con sus uñas la parte donde piernas se une a mi cadera.
Entonces sentí su mano tomando mi cuello gentilmente.
Inclínate— dijo en un tono dulce,
Y la lluvia tibia golpeó mi nuca, el agua caía en el vello de mi nuca y corría hará que se derramaba por la comisura de mis labios, al inclinar mi cuerpo y levantar levemente mi trasero un dejó de vergüenza corrió mi espina ella tenía una vita completa de mi culo en ese momento, sentí ganas de cubrirlo pero ella solo río al ver mis intenciones.
Pon las dos manos contra la pared— ordeno, en tono burlón como si le divirtiera mi situación.
Esa vergüenza se escurrió por mi cuerpo hasta a cubrirlo por completo como con el agua que caía sobre mí.
Separé mis muslos y levanté mi culo, luego puse ambas manos en la pared, Sandra tomo mi cadera y separó mis piernas un poco más.
Bajo sus manos desde mi nuca rosando las palmas contra toda mi espalda, y evitó completamente tocar mi culo.
Luego metió sus dedos entre mis muslos mojados y con delicadeza enjabono el interior, luego el resto de las piernas, cuando termino de enjabonarme tomó mis hombros acercándose a mi oído
Voltea— dijo en tono más serio.
Tienes las orejas muy rojas—murmuró casi en tono de pregunta
Es por el agua dije bajando mi cabeza—, respondí tratando de no parecer agitado.
Será?— Pregunto metiéndose bajo el chorro de agua que como la luz de una lámpara bañó su cuerpo.
O es que… esperabas que jugará con tu culo? —dijo sonriendo, cada pausa que hacía me llenaba más y más de vergüenza, pero a la ves de una excitación deliciosa, me mordi el labio tratando de tragarme la sensación de estar perdiendo el control ante ella y finalmente cedí
Si— grite repentinamente y el echo de mi vos resonó en el estrecho cuatro de baño.
Siéntate— dijo señalando un banquillo que tenía al lado de la ducha.
Me quedé mirando ese banquillo absorto en la vergüenza y excitación que hacía palpitar mi pija.
No te preocupes lo uso cuando me depiló—aseguró, sin darse cuenta de mi Confusión
No es eso—me apresure a aclararle, sentí que no tenía el control en absoluto en ese lugar, pero ese sentimiento me arrastro aún más en el placer que sentía junto a ella en esa ducha.
Siéntate ordeno tomando mis hombros y después sentí el susurro de su respiración contra mi nuca mientras sus manos acariciaban mi cabello.
Es hora del shampoo— dijo en tono juguetón, dejando caer un poco en sus dedos que quedaron llenos de ese líquido lechoso color miel.
Sus dedos se abrieron con un sonido pegajoso y los pasos entre mí cabello dando un suave masaje en mi cabeza, que por alguna raso le dio otra dimensión al placer que ya sentía con mis ojos cerrados.
Sus manos eran todo lo que sentía, su pecho estaba a centímetros de mi cuello pero solo tenía una leve conciencia de sus movimientos, mientas me llenaba la cabeza con la espuma del shampoo.
De repente, un ardor me lleno el ojo derecho algo del líquido había caído en el y ardía.
Ella rápidamente enjuagó el shampoo de mi cabeza pero el ardor seguía,
Necesito— enjuagarme dije mientras tallaba mi ojo.
Escuche una risita porvenir de Sandra mientras su cuerpo se ponía enfrente de mí solo adivinaba sus movimientos por los sonidos que hacia pero clara mente sentí sus mano apoyarse en mis piernas y separar mis muslos
Antes de eso déjame hacer algo con esto también era algo sucio dijo tomamos mi pija
Y comenzó a masturbar mi pene, sus dedos se movían dese la base hasta la punta apretando mi glande aferrándose a él y estriando la piel, mojada y cálida.
El ardor en mi ojo aumentaba cuando trataba de abrirlo, pero la sensación se su mano masturbarme me excitaba y esta mezcla hizo que mi pija se pusiera tan dura como nunca antes
Repentinamente la cálida sensación de su boca se apoderó de mí miembro duro. Y sus labios chuparon ruidosamente mi verga sin limitaciones el eco de las chupadas resonaba en el cuarto de baño mezclándose con el sonido liquido del agua de la regadera.
Mientras mi ojo ardía ella me chupaba la pija metiendo mi Verga tan profundo en su boca que sentí el cálido inicio de su garganta con la punta de mi pinga, su lengua se retorcía contra mi falo mientas sus mejillas suaves rosaban mis huevos y su frente golpeaba rítmicamente contra mi vientre, y de ves en cuando sus muelas arañaban mi verga en la furiosa mamada de Sandra me daba
Sentí el empuje de su cuerpo haciendo presión contra mi pija, como quisiera devorármela mientras yo no podía quitar las manos de mis ojos.
Mi verga se Hinchó dentro de su boca estaba por correrme pero ella bajo el ritmo de sus labios y comenzó a jugar con mis huevos acariciándome mientas lamía la punta descubierta de la pija enrojecida que punzaba lista para eyacular, hiso esto un par de veces cuando de nuevo estaba a punto de estallar ella se detenía y jugaba con mis huevos manteniéndome en esa line entre el placer y la locura jugo conmigo
Finalmente apretó sus labios a mi pija rodeando perfectamente el contorno de mi glande y retorció su lengua alrededor de mi piel dura, exprimiendo cada gota se mi leche.
Solo el sonido de su garganta tragándose mi corrida me distraía del orador en mis ojos
Cuando por fin me limpie el jabón mis ojos eran enrojecidos
Ella me dio la toalla
Estaré lista en unos minutos dijo después de que salí del cuarto de bañó…

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